La vida puede tener momentos buenos y momentos malos. Sin duda, uno de los más complicados es decir adiós. Despedirse no siempre es fácil, especialmente cuando ese algo que se va, ha sido significativo en tu vida. Pero por suerte, en algunos casos, despedirse de alguien o de algo es una gran oportunidad para madurar y volverse a encontrar con uno mismo.
Este nuevo curso se acaba y parece que fue ayer cuando nos encontrábamos indecisos a la hora de elegir nombre para nuestro blog, elegir temas interesaste de los que hablar en cada publicación, o llevar a cabo el rol que te tocaba cada semana. Aunque, tengo que decir que esta asignatura y en especial el blog me ha servido para ser más crítica conmigo misma y con la sociedad, de investigar e informarme de lo que sucede a nuestro alrededor. También de mejorar y aprender muchas cosas nuevas, como por ejemplo, montar vídeos, crear un juego, hacer mapas conceptuales ... todo esto también lo he logrado gracias a mis compañeras, con ellas todo ha sido más fácil y llevadero.
Respecto a mi grupo son todo palabras de agradecimientos hemos trabajado muy cómodamente, conseguido todo lo que nos hemos propuesto. Además, ninguna se ha dado por vencida con las exigentes tareas propuestas, ya que siempre había una que animaba y que le quitaba hierro al asusto. Por esto y muchas más experiencias que nos quedan, no serán los días los que recordaremos, sino los momentos vividos.

Ahora sí, me despido de este blog que tanto me ha hecho reflexionar y que tanto tiempo le he dedicado. Además de darle un cierto matiz crítico y social. Tratando de establecer una conexión con la Educación Social. Por último, aquí os dejo un vídeo que me gusta mucho, el cual es muy inspirador. Os recomiendo verlo, ya que habla de seguir tus metas y de superar todo lo que uno se proponga, dejando a un lago los malos consejos.
Recuerda que todos y cada uno de nosotros podemos convertir lo común en especial, no malgastes tu tiempo.




