Numerosos son los menores utilizados en conflictos armados en países como Pakistán, Sierra Leona, Sri Lanka o Colombia. Algunas organizaciones como Unicef defiende al niño o la niña-soldado como toda persona menor de 18 años que es miembro o está relacionado con las fuerzas armadas de un país o con cualquier grupo armado en lugares donde existe o no algún conflicto armado. Las tareas que pueden desempeñar estos menores van desde la participación en combates, colocación de minas antipersonales, espionaje, servicios en el propio campamento militar, como cocinar o limpiar. Por desgracia, las niñas suelen estar destinadas a la esclavitud sexual.
Estos menores pueden llagar a estar alistados voluntaria o forzosamente. Los métodos de persuasión varían desde ofrecerles comida y ropa a prometerles mejores oportunidades que las que tienen en sus aldeas. Cuando llegan a los campamentos, comienza el sufrimiento de su instrucción: jornadas interminables de actividad física y trabajo, castigos para hacerlos obedientes, pero a su vez convertirlos en chicos capaces de realizar cualquier tipo de atrocidad. Dejando así de ser niños.
Estos actos, acaban con todos los derechos que tienen los niños, sino que es un ejemplo claro de cómo las imposiciones de un grupo acaban con la personalidad de estos niños.
Por lo tanto, la reincorporación a la vida normal es muy complicada. Necesitan por tanto ayuda psicológica, económica y educativa, sobre todo, mucho tiempo para recuperarse. Aunque en la mayoría de los casos es imposible conseguir que se integren de nuevo en una "vida normal" ya que su entorno carece en la mayoría de los casos de un bienestar social.
En conclusión, la forma más eficaz para reincorporar a la "vida normal" a los niños que han vivido conflictos armados es facilitarles el acceso a la educación. La educación es un medio para mejorar la sociedad, para que sean así más justas y tolerantes entre sí.
Sin duda, los niños son algo que quiero con todo mi corazón, y esto es un tema que me toca de lleno. Niños con armas en las manos en lugar de libros para aprender o juguetes para divertirse, niños que se les priva de dsfrutar su preciosa etapa para involucrarlos en una vida que no deberían ni conocer. ¡Qué injusto es!
ResponderEliminarPor supuesto, es así como dices, una de las ayudas más grandes para estos niños es redirigirlos hacia una educación apropiada para ellos, es un medio de mejora social.
Los niños son nuestro futuro. Tenemos que dotarles de educación y que en su más tierna infancia disfruten jugando,pasarlo bien. Pero por desagradable que sea hay miles de niños en diferentes partes del mundo que están sufriendo las consecuencias de las guerras, dejandoles secuelas físicas y psicológicas, por injusto que sea, pero es la realidad.
ResponderEliminarMuchas gracias por tu comentario, me ha gustado mucho la primera parte en la que dices "Niños con armas en las manos en lugar de libros para aprende..." Un saludo.