Las marionetas son muñecos que alguien mueve mediante unos hilos invisibles. Los robots son máquinas regidas por un mecanismo. Los animales son seres vivos que actúan mediante impulsos, instintos y dirigidos por los estímulos. Ninguno de estos tres seres son libres. ¿Y los humanos? ¿Somos como marionetas, dirigidas por otros? ¿Somos animales impulsivos y rutinarios? ¿O somos realmente libres? En este caso, el peso recaerá sobre nosotros para elegir entre comportarnos como marionetas, robots, animales o personas.
Para ello nos deberíamos preguntar ¿Qué es ser libre? Para mi ser libre es poder elegir. Al elegir, siempre estamos prefiriendo unas cosas a otras, ya que todo no lo podemos tener. Por ello nosotros debemos elegir entre estudiar o divertirnos con nuestros amigos, entre mentir o decir la verdad. Continuamente tenemos que elegir y eso significa tener que preferir una cosa a otra. Gracias a nuestra inteligencia que nos permite hacerlo.
Aunque siempre que tengamos que elegir sea un riesgo; podemos elegir bien o mal. Esto nos puede provocar pasar buenos y malos ratos, ya que tememos equivocarnos. Al elegir, unas veces lo hacemos pensando en la utilidad, otras en lo agradable, y otras pensando en lo que es bueno o malo, decente o indecente,justo o injusto. Por lo tanto estas decisiones deben ser tomadas moralmente, es decir, al modo de orientar nuestra vida y de convivir con los demás
Vivir exige elegir
La vida es un problema que necesitamos resolver nosotros. Por lo mismo que es en todo instante un problema, grande o pequeño, que hemos de resolver sin que quepa transferir la solución a otro ser, quiere decirse que no es nunca un problema resuelto, sino que, en todo instante, nos sentimos como forzados a elegir entre varias posibilidades.
ORTEGA Y GASSET, JOSÉ
¡María!
ResponderEliminarMe gustó mucho esta publicación la semana pasada.
El tema de elegir a mí personalmente me llama mucho la atención y no descarto dedicar alguna entrada personal a este tema.
Desde que nos levantamos hasta que nos vamos a dormir estamos eligiendo: ¿abrigo o chaqueta? ¿Botas o deportivas? ¿Me llevo el paraguas?... Y nunca sabes si lo que has elegido es lo correcto o no. Y si nos cuesta tomar decisión sobre estas pequeñas cosas, imagínate con decisiones más importantes…
La palabra elegir a veces trae buenas consecuencias y otras malas consecuencias.
Pero hay que tomar decisiones para vivir.
Un saludo
¡Hola Fátima!
ResponderEliminarGracias por comentar es esta publicación y por que te haya gustado. Además de haberte servido de inspiración para escribir tu publicación que me gusto muchísimo, la canción fue todo un acierto por tu parte.
Para mi eso es la vida saber elegir y tomas buenas decisiones que no te hagan arrepentirte de ellas. Además de asumir las consecuencias que pueden ocasionar cada uno de nuestros actos.
Un saludo.